
Mañana privada de sol...
Vacío de ti.
Impaciente querer,
de una soledad perpetua e indispensable.
Pertenecer a tu ser...
Fuerza de espíritu.
Renunciando a la cotidianidad de aquella visión reflejada.
Lleno de palabras que alguien, un día, se olvidó de llevárselas
4 comentarios:
Hay que cubrir los espacios vacíos, primero, de nosotros mismos, después, en los huecos que queden, de aquellos o aquello que conviertan lo rellenado en algo atractivo y maravilloso.
Besos dominicales.
Una vez, en una obra de teatro absurda que vi, alguién dijo algo que me estrangulo la yugular: "Que todo vuestro dolor os pertenezca".
Ojala no lo tengas, pero si acaso fuera así, que sea tuyo, solo tuyo, de esos que cuando no son verdugo, son maestro.
Besos.
Y uno de los mejores rellenos está por llegar.
Pronto pisarás tu casa, tu tierra y los vacíos se te irán de vacaciones.
Dime que no me equivoco. ¿Vale?
¡ Salud !
Los vacíos, si se rellenan, dejan de ser vacíos. Esta perogrullada no sé muy bien por qué la digo; pero, a veces pienso sobre mis vacíos que si fue tan importante lo que antes ocupaba su lugar, ahora ya no es lo mismo.
Besitos.
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