sábado, 7 de julio de 2007

de vacíos y rellenos




Mañana privada de sol...
Vacío de ti.
Impaciente querer,
de una soledad perpetua e indispensable.
Pertenecer a tu ser...
Fuerza de espíritu.
Renunciando a la cotidianidad de aquella visión reflejada.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Hay que cubrir los espacios vacíos, primero, de nosotros mismos, después, en los huecos que queden, de aquellos o aquello que conviertan lo rellenado en algo atractivo y maravilloso.
Besos dominicales.

Anónimo dijo...

Una vez, en una obra de teatro absurda que vi, alguién dijo algo que me estrangulo la yugular: "Que todo vuestro dolor os pertenezca".

Ojala no lo tengas, pero si acaso fuera así, que sea tuyo, solo tuyo, de esos que cuando no son verdugo, son maestro.

Besos.

Anónimo dijo...

Y uno de los mejores rellenos está por llegar.
Pronto pisarás tu casa, tu tierra y los vacíos se te irán de vacaciones.
Dime que no me equivoco. ¿Vale?

¡ Salud !

Juanjo Montoliu dijo...

Los vacíos, si se rellenan, dejan de ser vacíos. Esta perogrullada no sé muy bien por qué la digo; pero, a veces pienso sobre mis vacíos que si fue tan importante lo que antes ocupaba su lugar, ahora ya no es lo mismo.

Besitos.